¿Sabías que la ciudad de Mérida no nació bajo un plan pacífico ni órdenes de la corona, sino de una desobediencia? Así es. Nuestra hermosa "Ciudad de los Caballeros" tiene un acta de nacimiento marcada por la osadía, los traslados geográficos y el encuentro de dos mundos.
Hoy, en nuestra primera crónica oficial, viajaremos al pasado para descubrir cómo se fundó Mérida según las investigaciones históricas de la Universidad de Los Andes (ULA).
1. El escenario: La tierra de los Timotes y los Mucus
Antes de que aparecieran los mapas coloniales, los verdaderos custodios de estas imponentes tierras andinas eran diversas etnias indígenas, principalmente los Mucus y los Timotes
2. El protagonista y su desobediencia
El 9 de octubre de 1558, un capitán español llamado Juan Rodríguez Suárez llegó a estas tierras.
Aquí viene el giro de la historia: las autoridades de Pamplona lo habían enviado estrictamente a buscar oro en las minas y a contener los ataques indígenas en la zona de las Sierras Nevadas.
Al fundarla, le dio el nombre de Santiago de los Caballeros de Mérida, en honor a Santiago Apóstol y a su ciudad natal en España: Mérida de Extremadura.
3. Una ciudad "con ruedas": Los tres asientos de Mérida
Los estudios históricos de la ULA nos recuerdan que la Mérida que hoy pisamos no se fundó originalmente en la meseta actual.
Primer asiento (1558): Juan Rodríguez Suárez la estableció inicialmente en el valle de San Miguel, en un sitio llamado La Guazábara o El Realejo, cerca de lo que hoy conocemos como Lagunilla del Urao
.
Segundo asiento (1559): Debido a que la fundación no tenía permisos oficiales, las autoridades de Pamplona enviaron a otro capitán, Juan de Maldonado, para arrestar a Rodríguez Suárez.
Maldonado asumió el control del territorio y mudó la pequeña población hacia el área que hoy es El Anís / San Juan de Lagunillas. Tercer y definitivo asiento (1560): Finalmente, buscando un espacio con mejor clima, abundante agua y mayor seguridad defensiva, la ciudad fue trasladada a la hermosa y estratégica meseta de los ríos Albarregas y Chama, el lugar exacto donde se encuentra nuestro Casco Central hoy en día.
El dato pedagógico: ¿Por qué es importante recordar esto?
Nacer de una desobediencia no es un simple detalle curioso.
Mérida nació entre montañas, rebeliones y mudanzas.
¿Te gustó esta primera crónica? Déjanos saber en los comentarios si conocías los tres lugares donde estuvo ubicada nuestra ciudad antes de llegar a la meseta. ¡No olvides compartir este artículo con tus amigos apasionados por la historia!

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